Ahora la soledad en casa se siente como nadar con un bocado atorado en la garganta, con esto no me refiero a que los demás días sean como la villa de las relaciones humanas, sino que hoy se siente más porqué salvador ya no vive aquí, y aunque no platicabamos mucho, (quizás dos o tres veces en seis meses) al menos se sentía distinto.Antes de todo este asunto del bocado en la garganta, fué un día laboral bastante regularcito, saliendo vi a Dana y fuimos a casa de Abraham y Laurita un rato y ya después después llegó Lalo.
Me fuí de ahí para terminar llegando tardísimo a Lulio, todo tembloroso y estresado tras haber tomado un camión que supongo no era el correcto y después el taxi mas barato del planeta ($40 desde cruz del sur hasta Lulio!!!, si, ya sé, yo también me impacté) y ahí hasta las once y media, con Lore y mi Pelvis.
(por cierto, me costó un huevo encontrar la foto de salvador)

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